viernes, 25 de marzo de 2011

DE LA MENTIRA A LA VERDAD

Quiero recomendarles un artículo de Alberto Solanet, fue publicado en el diario La Nación del día 21 de marzo. El autor se refiere al conmemorado, ayer, "día de la memoria" y alude a nuestra pésima y selectiva memoria que registra todo lo que está cargado de rencor y revancha, sin ni siquiera situar lo sucedido en la Argentina de los años 70, que cosechó muchos mártires (hoy inombrables, por haber sido patriotas) víctimas de la guerrilla despiadada.
El mismo autor recuerda que nuestra Nación se encontraba inmersa en un incomparable desorden y atacado por los portadores de trapos rojos que nos tienen como objetivos desde la década del 40.
Porqué la presuntas madres de desaparecidos (algnas lo son) no aceptan que otras madres perdieron a sus hijos, a sus esposos y que muchos hijos perdieron a sus padres antes del 24 de marzo de 1976 .
Nada de lo que hoy nos acontece, mentira, tras mentira, puede sorprendernos, cuando se reclama por 30.000 desaparecido y la Sra. Graciela Fernández Meijide tuvo el gesto de honradez de decir que, en todo caso serían 300.
Si mentimos la propia historia sin pensar que algunos de los protagonistas aún pisamos este suelo, como nos va a sorprender que se engañe al crédulo pueblo instaurando una asignación por hijo de $ 180 y a la misma familia que se le otorga esa miserable suma se le quita una beca estudintil de otra hija, cuyo beneficio era superior al mencionado. Mintieron entonces los que proclamaron ese logro y siguen mientiendo con supuestos beneficios que nunca llegan al bolsillo de los pobrres o de los trabajadores no registrados que se cuentan por millones .
Así transcurre la vida televisiva de los argentinos de hoy, mientras la vida real se desenvuelve por otros cauces. Quizás a algunas menos rencorosas les gustaría que se tuviera memoria de algunos muertos ilustres, de verdad, como Bruno Genta; Carlos Sacheri; Amelong y tantos a cuyas viudas e hijos conozco viviendo sin resentimientos, sin rencor y, rezando aún, por aquellos que les torcieron el rumbo de sus vidas.
Dios querrá que algún día terminemos de mentir los argentinos, en particular, que dejen de mentir los que detentan poder y tienen las cámaras a su disposición. Anhelo verdaderamente el reencuentro de todos, con todos pensando en un futuro mejor y no revolviendo las basuras del pasado del que muchos actores políticos de hoy fueron partícipes necesarios o -al menos- complices o encubridores.
Así me lo parece a mí, aunque algunos me deteten o critiquen y respondo por mis dichos.

Dra. Nereida Brumat Decker
abogada - Rosario

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